Page 44 - Revista Corredera 2019
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“Aunque no teníamos el certificado de pintura ecológica, sí que certificamos que la
como alcohólicos, esquizofrénicos..., pertenecientes a la asociación APAEX. Además, el artista manifiesta: “Ellos también tienen su expresión y siempre se necesita a gente de apoyo”. Por tanto, el artista ilicitano indica: “En el proyecto hubo cabida para gente aficionada, arquitectos, ingenieros, pintores..., estábamos todos juntos”.
pintura no tenía ningún tipo de contaminante, era puramente natural”, indica el fabricante Agulló.
Cada artista al realizar su obra emplea diferentes técnicas y pinturas, como por ejem- plo, Toni López que utiliza como material el cemento para sus obras de estilo figurativo; y Llorens que, además de gestionar el proyecto Víbora y proyectos de dibujos urbanos, pinta sus obras siendo fiel al estilo Pop.
Pinturas, brochas y rodillos
En cambio, en el proyecto, todos los artistas utilizaron como material: pintura, brochas y rodillos para decorar el río. Sin embargo, eso no impidió que cada artista desarro- llara su estilo personal. “Llorens fue didáctico, participó con niños que pintaron cangrejos, peces, algas..., ya que a lo largo de su vida ha sido profesor y quiso potenciar su aprendizaje”, indica López. Por su parte, el artista realizó un mural geométrico, polié- drico y caleidoscópico con muchos colores y con fragmentos de cultura afroamericana, íbera, árabe y vikinga. Por otro lado, Aka Noegn, artista de Groenlandia, muestra el afán de protección de las ballenas y del medio ambiente marino dibujando estos ani- males en el mural del río Vinalopó. En este sentido, Juan Llorens muestra su admiración por la artista de Groenlandia y manifiesta: “Es la mujer que más me impresionó. Cuando faltaba poco tiempo, cogió los rodillos y caminando, hizo unas ballenas preciosas en un santiamén”. Con respecto al método de conservación de la pintura, López explica que la idea del proyecto era realizar un mural efímero, que no se conservase por el medio ambiente. Por este motivo, se habló de que cada cinco años se volviera a realizar el proyecto, tal y como explica el artista: “Anual no podría ser porque conlleva mucho, pero cada cinco años sí que se habló para que se hiciera”. Sin embargo, pasaron vein- titrés años hasta que nació el Proyecto Víbora II.
Cuidado: no contamina
Con respecto al tiempo que fue necesario para llevar a cabo ambos proyectos, Llorens indica: “El primer proyecto tardó aproximadamente dos semanas, y el último costó más porque se acabó la pintura y tuvieron que ponerse a fabricar más”. Además, el artista de Esbart Zero explica que las pinturas se fabricaban en una empresa ilicitana llamada “Pinturas Jav”. Asimismo, Juan Llorens añade: “Siempre nos olvidamos del fabricante de la pintura, y es un misterio también”.
“Aunque no teníamos el certificado de pintura ecológica, sí que certificamos que la pin- tura no tenía ningún tipo de contaminante, era puramente natural”, indica el fabricante Agulló. José A. Agulló, fabricante de la pintura que se empleó en ambos proyectos, declara: “Los pigmentos que se utilizaron fueron naturales, inorgánicos y orgánicos no contaminantes”. Además, el fabricante confiesa que la pintura del río no contamina porque se le quitó el conservante. “Aunque no teníamos el certificado de pintura eco- lógica, sí que certificamos que la pintura no tenía ningún tipo de contaminante, era pu- ramente natural”, matiza Agulló.
“En el segundo víbora todo fueron problemas, costó mucho más que el primero: la dis- tancia fue mucho más grande, y las formas de trabajar fueron totalmente distintas”, critica el fabricante Agulló.